A menudo
Fácilmente recalco que retirar un consuelo es mucho más complejo que volver a sentirlo, y así fue.
Tus brazos fueron celdas y yo no podía seguir sangrando
recordé:
lágrima que no corre mata el amor y su toda la huida, no me sanaste pero gracias por la herida.
Comentarios
Publicar un comentario