Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Enhebrar hilos

Mi mamá toda su vida llenó de grandes  hilos su cajón, creyó tanto que siempre lo tendría a tope, sin pensar en ponerlos en orden: uno a uno  color por color textura por textura. Siempre los usó a último momento para  reparar grandes  prendas que ella misma destruía, pero que no eran de su pertenencia, su función siempre fue mantenerlas pulcras.  Y así, toda su vida, hasta que todas  aquellas prendas de vestir dejaron de habitarla. Cuando notó que en su cajón no quedaban más  hilos por enhebrar no se quiso aferrar al último y por el contrario lo usó creyendo que luego estaría su cajón como de costumbre. Pero no fue así, la madera de su  cajón se pudrió y paulatinamente su taller de costura dejó de serlo. Después de todo ya no enhebra igual que antes porque  sus dedos están lastimados por el paso de los años y todas aquellas prendas que arruinó decidieron ser reparadas en otro lugar. Ahora, cuenta con pocos hilos y está a la espera  de nu...

Entradas más recientes

¿Qué hay luego de un punto gris?

Renunciar

a Daniel.

Cuando pasas por mi lado

Locuciónes adverbiales

a José.

Aprender a nadar

Instruir

Cuando me siento bien

Casi siempre