Una sola pieza

 Cuando dejé de ser poeta 
decidí narrar acerca de ti nuevamente mientras depositaba antojos al llorar
y en un final de aliento afirmé no escribirte más, sino,
dedicarme a leer, a leerme.

Fuimos todo el juego completo,
solo que injustamente fui tu árbol y por un instante amaste la deforestación.

Comentarios

Entradas populares