Cruzar la calle
Desear cruzar la calle
mirar hacia los lados
sentirse dudoso… confiar en esa voz constante y llenar los interrogantes,
destapar las dudas
sacudirse
estar de pie
postrarse ante los miedos,
sin fraseos infames para realizar la acción sabiendo que alguien del otro lado te espera,
pero más que eso
te analiza
te observa
te apoya, te acompaña en el proceso;
es una sublime guía de experiencias que no conoce de superioridad, puesto que las balancea,
un maestro nunca abre el camino que se debe pasar,
ya que elocuentemente enseña que siempre hay algo más allá del allí cuando la calle ha sido cruzada.
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