Taquicardias
Cuando no me dejas descansar porque primero crees ir tú
lo acepto;
permito que estés aquí en; mí
donde más rechinan las experiencias
dejo que te alojes y tomes todo lo que me pertenece
y ya no me cohibo de ti,
al momento de dormir postro mis manos encima tuyo
en el pecho
justamente en el corazón
y allí siento su altivez
está acelerado, luego
en un par de minutos
poco a poco va bajando su ritmo,
este se reinventa como yo.
¡Qué bello el poder del amor y el cariño que en conjunto puede arrullar hasta al más fuerte!
te sigo... aún vives en cada pulsación
en cada ritmo
solo que ahora duermes bajo el calor de lo quiero y lo que ya
no
¡Qué dicha que duermas!
¡Qué lejano este odio!
sí,
aquí estoy
aquí estás
somos uno mismo para comprendemos
mientras jugamos a cuál de las dos se cansa primero...
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